Trabajo directamente sobre la operativa real, observando cómo se ejecutan los procesos tanto en condiciones normales como bajo presión: turnos, picos de actividad, limitaciones de tiempo y decisiones prácticas.
No realizo auditorías formales ni certifico cumplimiento. No evalúo sistemas desde el papel. Analizo cómo está diseñado el sistema y cómo responde cuando se pone a prueba en el día a día.
No busco errores individuales ni responsables, sino entender por qué el sistema empuja determinadas decisiones y en qué condiciones empieza a perder control.
¿En qué me fijo?
Me centro en puntos donde el sistema empieza a tensionarse: carga, expedición, transporte, almacenamiento y coordinación entre áreas.
No busco errores individuales ni responsables, sino entender por qué el sistema empuja determinadas decisiones y en qué condiciones empieza a fallar.
